Mujeres y emprendimiento dinámico
Contribuir a la competitividad y dinamismo de la economía chilena dando un mayor protagonismo a las mujeres como empresarias es el propósito del programa Chile Emprendedoras, iniciativa que cuenta con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo y que es ejecutada por la Cámara de Comercio de Santiago.
Esta iniciativa tiene la característica de apoyar el desarrollo de un mayor número de emprendimientos dinámicos, los cuales representan a aquellos nuevos negocios con mayor potencial de crecimiento en términos privados y mayor derrame de beneficios en el largo plazo en términos sociales. Específicamente, son aquellos negocios que dentro del primer año de actividad superan 100 mil USD en ventas, presentan tasas de crecimiento sobre un 35% anual. Asimismo, los productos desarrollados por estas empresas se apoyan en un alto grado de diferenciación o si no en innovación, lo que implica que rápidamente logran posicionarse en algún mercado con la expectativa de llegar al menos a constituirse como una empresa mediana.
Las experiencias de emprendimiento dinámico en el mundo dan una cifra poco alentadora para las mujeres: de cada 10 emprendimientos de este tipo, uno es representado por una mujer. En el caso de nuestro país, la situación e similar, por lo cual es importante desarrollar esfuerzos de búsqueda de experiencias que lleven a mejorar las cifras para el sexo femenino.
Aquí existe una interesante tarea para las universidades, las cuales pueden ser un aporte desde el punto de vista de la entrega de conocimiento a las mujeres empresarias, así como elaborar estudios sobre el aporte de la mujer en la economía.
Un detalle importante que es necesario señalar en los emprendimientos de alto impacto es que en general éstos requieren de la participación de fuentes de financiamiento externas. Hoy existen muchas de estas fuentes, de forma pública un ejemplo es a través de Corfo, de forma privada a través de Inversionistas Ángeles o redes de Capital Riesgo. Lo importante es conocer qué características evalúan estas instituciones e intentar trabajar en ellas y potenciarlas. Algunos ejemplos son: una buena idea de negocio, buenas características del emprendedor (compromiso demostrable, adecuado nivel de riesgo, capital profesional, experiencia previa, etc.). Por otro lado, debemos tener claro que no todos los emprendimientos va a llegar a se dinámicos, o de alto impacto. No hay que desilusionarse se logra vender 100 mil USD el primer año. Con menos, un negocio también puede definirse como exitoso. Lo importante es que aumente el número de proyectos, pues dentro de ellos, de seguro se podrán obtener más casos de éxito, particularmente de alto impacto.
Por tanto el mensaje particular para las mujeres es que ellas también “pueden atreverse a emprender”.
------------------------------------------------------------
La Nación.
Octubre 2009
Christian Cancino.
Académico
Depto. Control de Gestión y Sistemas de Información
Facultad Economía y Negocios, Universidad de Chile.