Se acabó la huelga!!! Y ahora qué?
Jueves, 07 de Enero 2010
Con mucha satisfacción hemos visto que los trabajadores de la división Codelco Norte han aprobado la última oferta de la empresa, han terminado la huelga que duró 2 días y que finalmente han retomado sus labores de manera inmediata, lo que le ha permitido a Codelco cerrar este proceso que al parecer fue bastante más conflictivo que lo que se esperaba. Digo satisfacción, porque ningún chileno puede sentirse contento si la principal mina a tajo abierto del mundo se encuentra paralizada, generando pérdidas millonarias por cada día sin producción.
Sin embargo, el cierre de este proceso de negociación nos deja algunas reflexiones que creo necesario considerar antes de dar vuelta la hoja:
Bono por Término de Negociación
Desde el año 2006, el bono por término de negociación colectiva, llamado también bono por término de conflicto, pasó a ser de un beneficio más dentro de un paquete de propuestas que ofrece la empresa, al componente principal dentro de la negociación, incluso por sobre el aumento porcentual en los salarios de cada trabajador. Esto, porque los montos por este concepto que se otorgaron en dicho año prácticamente duplicaron lo otorgado en la negociación colectiva anterior.
Indudablemente, no ha sido Codelco quien ha llevado la delantera en estas propuestas, ya que ha debido seguir a sus pares privados, principalmente la minera australiana BHP Billiton, quienes han otorgado bonos millonarios a sus trabajadores para terminar un proceso de negociación, que en muchos casos también han llegado a la huelga.
Esto, más allá de cuestionar o no los montos involucrados, crea una sensación de perder de vista lo realmente importante dentro de la negociación. Claro, porque a través de un bono disfrazado como “bono por pronta firma” o “bono por reanudación inmediata de faenas” pareciera que todo el resto de beneficios que la empresa otorga a sus trabajadores pasan a segundo plano y poco importan. Si no lo creen, ¿alguien recuerda algún proceso de negociación, en que las partes estuvieron de acuerdo en el bono y votaran una huelga por desacuerdo en el número de días de vacaciones, entrega de la vivienda o incluso por diferencias en el aumento porcentual de sus remuneraciones?
Pareciera como si el voto a huelga se comprara con este bono, que incluso hace perder la confianza en la palabra de ciertos ejecutivos, ya que se aseguraba un viernes que se quitaría la proporción del bono por pronta firma equivalente a $6.500.000, y un lunes aparece sobre la mesa un nuevo bono por reanudación inmediata de faenas… por la misma suma… Entonces, cuesta creer cuando los ejecutivos aparecen dando declaraciones desafiantes tratando de calmar a la opinión pública por la alarma generada.
Época Electoral.
Una de las interrogantes que más costará saber es si la paralización de actividades y el proceso de negociación en general fueron afectados por el clima electoral que hoy vive nuestro país.
Mi impresión personal, aún cuando no conozco los detalles de la negociación porque las discusiones a este nivel no se comentan y ambas partes descartan cualquier relación con el ambiente político que se vive, es que efectivamente los trabajadores usaron este elemento a su favor.
Es lógico pensar que el gobierno, interesado a más no poder en darle continuidad a su obra mediante el candidato de sus filas a 2 semanas de la segunda vuelta presidencial, lo último que necesitaba era tener en la agenda pública una discusión con la principal empresa estatal en huelga, con las relaciones rotas entre trabajadores y ejecutivos y con una presión popular tremenda acerca de la realidad de los trabajadores mineros respecto del resto de trabajadores en Chile. Por lo tanto, se podría pensar que había razones suficientes para que el gobierno, como administrador de la empresa, solucionara este conflicto lo antes posible y afectara lo menos posible la agenda política a un par de semanas de la elección.
Ahora bien, suponiendo que los trabajadores podrían haber considerado este punto y haberlo usado a su favor en el proceso de negociación, podríamos decir que corresponde a una conducta reprochable? Me parece que no.
Las reglas de negociación de cualquier actividad, ya sea comercial o de otra índole, nos indican que quien negocia debiera aprovechar todos los elementos que jueguen a su favor, aún cuando éstos sean externos a la materia que se negocia, siempre que éticamente no sean censurables (lo que obviamente depende de cada uno).
Por lo tanto, no me parece reprochable que los trabajadores puedan haber usado este elemento como arma de negociación en su proceso, que por lo demás fue fortuito ya que las fechas están establecidas hace mucho tiempo y nadie sabía si la elección presidencial se alargaba con una segunda vuelta o no.
Dejo al amable lector el ejercicio de analizar si la empresa usó también este argumento como base de negociación a su favor y si lo hizo, analizar si la conducta podría ser reprochable o no.
Lo que viene.
Así como todos anticiparon que la negociación de Codelco Norte se vería afectada por la negociación que Minera Escondida hizo con sus trabajadores en Octubre último, donde se otorgaron bonos por $14.000.000, es lógico pensar que esta negociación podría tener un impacto en el resto de negociaciones colectivas que se llevarán a cabo durante 2010 e incluso los años siguientes, tanto de empresas públicas y privadas.
¿Cómo le explicamos al trabajador común, que también cumple jornadas agobiantes de trabajo, muchas veces en condiciones que no son las más óptimas o lejos de sus familias, que ellos no pueden acceder a un bono millonario cada 3 años?
Es natural pensar que las aspiraciones crezcan cuando se ve que todos los diarios y noticias dicen que el país está dejando atrás la crisis y cada sindicato crea que ya es hora de reivindicar sus derechos y lograr ahora lo que no pudo lograr en el pasado, más aún cuando hemos escuchado a otros dirigentes sindicales de empresas estatales reclamar por lo que ellos llaman los trabajadores de primera y de segunda, en directa alusión a los empleados de Codelco.
Por supuesto que el análisis es distinto si se trata de empresas privadas o públicas, ya que la fuente de recursos que paga esos beneficios es muy distinta, pero ambos tienen un componente social bastante fuerte y que podría tener un efecto importante en la población, con las consecuencias económicas y sociales que eso involucra.
Estaremos atentos, entonces, a lo que ocurrirá en el futuro y veremos si efectivamente esta negociación se instala como referente en los próximos procesos colectivos.